Enero: ¡La grandeza de lo pequeño!

Concluido el tiempo de la Navidad, la liturgia nos introduce en el Tiempo Ordinario. No hay ángeles, ni estrellas, ni coros; apenas una sucesión de días aparentemente iguales. Sin embargo, no es un tiempo menor. Enero es, espiritualmente, un mes decisivo. No porque ocurra algo extraordinario, sino porque se nos devuelve a lo esencial: la llamada, la respuesta y la fidelidad concreta.

En las primeras semanas del Tiempo Ordinario, Jesús abandona su sorprendente silencio y refugio en el día a día más normal y ordinario de unos treinta años. El Evangelio nos presenta las primeras llamadas de los discípulos. Jesús pasa, mira y dice simplemente: “Sígueme”. No hay discursos largos ni garantías de éxito. Tampoco se promete una vida fácil. Y, sin embargo, algo se decide. La vocación cristiana -en cualquiera de sus formas- comienza siempre así: con una invitación sobria que reclama una respuesta libre.

Por eso, enero es buen tiempo para las decisiones. Ni grandilocuentes ni espectaculares, sino reales. Es un buen momento para preguntarnos con sinceridad: ¿a qué me está llamando Dios ahora?  No en abstracto, no “algún día”, sino en esta etapa concreta de mi vida. ¿Qué respuesta espera de mí este año? El discernimiento vocacional no es algo reservado a la juventud o a momentos excepcionales; es una tarea permanente del discípulo, que aprende a escuchar a Dios en el cruce entre su Palabra, la realidad y la propia conciencia.

Pero esta llamada no suele llevarnos a escenarios extraordinarios. Muy al contrario, enero nos reconcilia con la normalidad. Tras la intensidad espiritual y emocional de Adviento y Navidad, regresan el trabajo, las rutinas, las relaciones habituales, los límites conocidos. Y ahí, precisamente ahí, es donde Dios quiere encontrarnos. La santidad no se juega en los momentos de excepción, sino en la fidelidad cotidiana. 

Enero educa así en una espiritualidad sin fuegos artificiales, sin grandes consuelos sensibles, pero profundamente fecunda. Nos recuerda que seguir a Cristo no consiste en vivir permanentemente en lo extraordinario, sino en perseverar en lo pequeño.

Por eso también enero es tiempo de conversión sin “toque de campanas”. No es el mes del entusiasmo inicial ni de las promesas idealizadas, sino del realismo evangélico. La conversión auténtica no suele manifestarse en grandes gestos, sino en pequeños cambios sostenidos en el tiempo: una renuncia discreta, una decisión firme, una actitud corregida, un hábito revisado. Al “sígueme” de Jesús no se responde una vez, sino cada mañana. La llamada se escucha en lo ordinario y que la fidelidad humilde es uno de los caminos más seguros hacia Dios.

Pero recordemos que en enero celebramos también el octavario por la unidad de los cristianos y la fiesta de la conversión de San Pablo. No fue un episodio menor ni pudo quedar oculto: Saulo era un personaje grande, famoso, respetado, temido, sanguinario… Y la grandeza de Dios lo convirtió en el mayor Misionero de la Iglesia y en ejemplo de humildad y entrega.

Quizás rezamos por un político cuya actividad o cuyas ideas percibimos como perversas, insanas o fanáticas. Dios tiene un plan para él o ella. No lo dudemos. Y es posible que en algún caso revivan la iluminación paulina en su viaje a Damasco para arrestar y matar. ¡No perdamos la fe!

Fechas más señaladas para agendar en el calendario:

  • 1 de enero: Solemnidad de Santa María Madre de Dios
  • 3 de enero: Santísimo Nombre de Jesús
  • 6 de enero: Solemnidad de la Epifanía del Señor
  • 7 de enero: San Raimundo de Peñafort
  • 9 de enero: San Eulogio de Córdoba
  • 11 de enero: Fiesta del Bautismo del Señor
  • 17 de enero: San Antonio Abad- San Antón (padre del monacato y copatrono de los animales)
  • 21 de enero: Santa Inés
  • 22 de enero: San Vicente
  • 23 de enero: San Ildefonso
  • 24 de enero: San Francisco de Sales
  • 25 de enero: Fiesta de la Conversión de San Pablo Apóstol
  • 26 de enero: San Timoteo y San Tito
  • 27 de enero: Santa Ángela de Mérici
  • 28 de enero: Santo Tomás de Aquino
  • 31 de enero: San Juan Bosco

___________________________________________________

                 ¿Quieres echarnos una mano? Necesitamos voluntarios para sacar adelante nuestras iniciativas. Si quieres ayudarnos, por favor ponte en contacto.

 

Dejar un comentario

Ir arriba