Febrero: Luz en el camino

El mes de febrero culminará con la Cuaresma, que se iniciará el 18 de febrero, Miércoles de Ceniza. Pero antes de este nuevo tiempo litúrgico central celebraremos dos fiestas de Nuestra Madre que pueden ser un regalo si sabemos vivirlas bien.

La fiesta de la Virgen de la Candelaria está íntimamente unida a uno de los episodios más profundos y, a la vez, más discretos de la vida de Jesús: la Presentación en el Templo (Lc 2,22-40). No se trata de un acontecimiento espectacular, sino de un acto de obediencia, humildad y fe, cargado de significado teológico y de enseñanzas para el creyente de hoy. Es una de las fiestas marianas celebradas desde más antiguo: el siglo IV. ¿Por qué será?

María y José acuden al Templo para cumplir la Ley de Moisés. ¡Asombroso!: la Sagrada Familia cumple la Ley de Moisés cuando resulta que son protagonistas directos de su superación por la llegada del Mesías. Además, María se somete a un rito de Purificación que no le afecta en nada, porque su embarazo y parto están en otra escala, diferente a la natural. Y el Hijo de Dios se presenta como un niño más, ofrecido al Padre como primogénito. Aquí se revela una primera gran enseñanza: Dios entra en la historia no imponiéndose, sino aceptando los caminos ordinarios de la condición humana

La Virgen de la Candelaria, portadora de la luz, nos recuerda que la verdadera luz no deslumbra, sino que ilumina con paz y sosiego. La tradición de las candelas expresa precisamente esta realidad: Cristo es la luz que alumbra a las naciones, pero lo hace desde la fragilidad de un niño, al que podemos ignorar sin riesgo de que nos lo recrimine. Una vez más, María no se coloca en el centro; presenta a su Hijo y se ofrece con Él. Su fe es silenciosa, confiada, capaz de acoger incluso la profecía dolorosa de Simeón: “una espada atravesará tu alma”. La Candelaria nos enseña que la fe auténtica no es evasión del sufrimiento, sino confianza radical incluso cuando el futuro se presenta oscuro y siniestro.

Simeón y Ana representan a quienes saben esperar. Han pasado años, quizá décadas, aguardando el cumplimiento de la promesa. Cuando por fin llega, no lo hace como esperaban: es un niño pobre. Aquí surge otra enseñanza esencial, Dios cumple sus promesas, pero no siempre según nuestras expectativas. La Presentación nos invita a purificar nuestra mirada y a reconocer la acción de Dios incluso cuando se manifiesta de forma humilde o desconcertante.

En este contexto se comprende mejor la realidad de los milagros, como los relacionados con la Virgen de Lourdes. A lo largo de más de un siglo se han reportado miles y miles de casos de curaciones extraordinarias, de los cuales solo setenta y dos han sido oficialmente reconocidos como milagros por la Iglesia. Este reconocimiento no es fruto de la credulidad, sino de procesos médicos y científicos exhaustivos, prolongados durante años, con comités independientes y criterios extremadamente rigurosos. Los milagros existen y están probados con una seriedad y un rigor que desarman cualquier acusación de ingenuidad, no solo en Lourdes. Sin embargo, Lourdes también enseña algo fundamental: Dios no está obligado a hacer milagros a nuestra medida. El hecho de que no cure siempre, o no responda como deseamos, no disminuye su poder ni su amor. Al contrario, nos recuerda que Dios sigue actuando en la Historia, pero no como un instrumento de nuestros planes, sino como Señor de la vida, como Rey del Universo.

No empequeñezcamos a Dios porque no actúa según lo que nosotros queremos, lo que deseamos o lo que juzgamos imprescindible. Esa es, quizá, la enseñanza más actual y más necesaria. 

Sigamos rezando por nuestros políticos y nuestros responsables y pidamos para ellos la luz de la Verdad, el Bien y el Orden. No tal y como nosotros queremos, sino como necesitamos según la voluntad divina.

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Fechas más señaladas para agendar en el calendario:

    • 2 de febrero: Fiesta de la Presentación del Señor y Purificación de María. Virgen de la Candelaria
    • 3 de febrero: San Blas
    • 5 de febrero: Santa Águeda
    • 6 de febrero: San Pablo Miki y compañeros mártires
    • 7 de febrero: San Ricardo
    • 8 de febrero: Santa Josefina Bakhita
    • 9 de febrero Ana catalina Emmerick
    • 10 de febrero: Santa Escolástica de Nursia
    • 11 de febrero: Nuestra Señora de Lourdes / Jornada Mundial del Enfermo
    • 12 de febrero: Santa Eulalia
    • 14 de febrero: San Valentín / San Cirilo y San Metodio (patronos de Europa)
    • 15 de febrero: San Claudio de la Colombière
    • 17 de febrero: Santos Siete Fundadores Servitas (Orden de los Siervos de María)

 

  • 18 de febrero: Miércoles de Ceniza

 

  • 22 de febrero: Fiesta de la Cátedra de San Pedro
  • 23 de febrero: San Policarpo

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